La práctica de origen hindú que tiene millones de adeptos alrededor del mundo seduce con nuevos enfoques. Al desnudo, acompañado por animales o bebiendo cerveza, los estilos más peculiares para disfrutar del método wellness

A lo largo del tiempo, surgieron diferentes modalidades para complementar los clásicos movimientos y posturas del yoga

El yoga no es sólo la práctica de complejas posturas corporales. Es una disciplina de bajo impacto que -a través de ciertas técnicas físicas y mentales derivadas de la filosofía hindú- busca alcanzar la perfección espiritual, a partir de la unión entre el dominio del cuerpo y la meditación. Una combinación que ofrece un gran impacto positivo para combatir el dolor muscular y articular, mejorando la flexibilidad. Sus beneficios tanto físicos como psíquicos son múltiples y, al no ser una actividad exigente, es recomendada para todas las edades.

A medida que transcurren los años, esta práctica milenaria continua sumando seguidores en todo el mundo, producto de los infinitos “métodos” posibles para desarrollarla. El yoga es una moda que no se extingue. Miles de personas se lanzan a probarla en sus formas más diversas, sin importar las reglas, las condiciones o el ambiente. En un gimnasio, sobre una montaña, con niños, embarazadas o hasta desnudos. A continuación, algunas de las maneras más insólitas.

Naked Yoga

La modalidad naturista es una de las de mayor crecimiento en los últimos años

La modalidad naturista es una de las de mayor crecimiento en los últimos años

Una de las últimas y peculiares tendencias es el Naked Yoga, que consiste, sencillamente, en la realización sin ningún tipo de ropa. Lo practican grupos mixtos o de mujeres y hombres separados. Aunque es más popular entre aficionados al deporte, bailarines y atletas que buscan un entrenamiento que equilibre varios grupos musculares, el ejercicio es adecuado para personas con baja autoestima. Sus defensores argumentan que acaba con todos los complejos corporales, ayuda a eliminar inseguridades, y a liberar pensamientos negativos. La sensación de libertad es total.

Hot Yoga

El Bikram Yoga se practica en salones especialmente climatizados

El Bikram Yoga se practica en salones especialmente climatizados

Conocida como Bikram Yoga empezó a tomar conocimiento en el ambiente artístico del mundo. Celebrities y modelos la practican, como Ashton Kutcher, Jennifer Aniston o Lady Gaga. El boom trascendió todos los límites y también llegó a la Argentina, además de otros 40 países de cinco continentes.

¿Por qué atrae? El yoga es llevado a cabo en un ambiente con temperatura que alcanza 42 grados y una humedad cercana al 40 por ciento. Por cada clase concurrida, de una duración aproximada de 90 minutos, se queman entre 500 y 1.200 calorías. La temperatura elevada favorece la relajación de los músculos, fundamental para evitar lesiones.

Beer Yoga

Los participantes pueden beber hasta un porrón por cada sesión

Los participantes pueden beber hasta un porrón por cada sesión

Es una moda que surgió hace dos años en Alemania y se expandió con celeridad al resto del planeta. Se trata de manipular la cerveza mientras se practica yoga, integrando las botellas o latas con las poses estándar. Durante el ejercicio, los participantes pueden hacer uso de los envases en la forma que deseen: sosteniéndola en sus manos, haciendo equilibrio sobre sus cabezas, o incluso bebiendo un sorbo entre poses. El objetivo es que no se derrame la bebida. Como control del consumo de alcohol, por persona se permite una botella porrón por sesión. Práctica espiritual moderna, este curioso método no para de ganar adeptos.

Pet Yoga

Incorporar mascotas a la práctica milenaria una tendencia que gana terreno (Shutterstock)

Incorporar mascotas a la práctica milenaria una tendencia que gana terreno (Shutterstock)

Incluir a las mascotas es una fórmula infalible para aliviar el estrés y una combinación ideal para los amantes de los animales y el mundo fit. Diferentes centros de yoga ofrecen clases en las que los participantes pueden estar acompañados por perros o gatos, principalmente. La compañía perruna y felina durante la rutina contribuye a la relajación luego de una jornada agotadora. La modalidad se inició hace unos años en los Estados Unidos y rápidamente fue sumando seguidores que asisten a parques y gimnasios para ejercitarse juntos con esta innovadora actividad.

AntiGravity Yoga

Las clases infunden comúnmente poses tradicionales del yoga con acrobacias (iStock)

Las clases infunden comúnmente poses tradicionales del yoga con acrobacias (iStock)

Desafía la gravedad. Similar a la tarea que realizan acróbatas y expertos gimnastas, el AntiGravity Yoga propone colgarse de una hamaca elástica (suspendida de dos soportes ubicados en el techo) para desarrollar las clásicas posturas en el aire. Fusionando los principios del pilates, la danza y la gimnasia acrobática, permite alcanzar diferentes estiramientos y movimientos para llegar a los músculos más profundos.

La columna vertebral no recibe ninguna presión durante la sesión, y se fomenta la alineación y descompresión intervertebral. Es una actividad ideal para incrementar el nivel de flexibilidad, fuerza y equilibrio. También, para problemas lumbares, de articulaciones y vértebras. La actriz Gwyneth Paltrow y la cantante Mariah Carey son algunas de las celebridades que la prefieren.

Yoga de la risa

El método hindú propone despertar la risa sin humor, combinándola con técnicas de relajación (iStock)

El método hindú propone despertar la risa sin humor, combinándola con técnicas de relajación (iStock)

Así como la meditación es sinónimo de salud, también lo es reírse. Bajo esta concepción, el doctor Madan Kataria, un médico de la India, se propuso crear a mediado de los 90 una extraña técnica con la combinación de ambas. Su particularidad es que busca provocar risa sin recurrir al humor, y lo hace en complemento con ejercicios de respiración y relajación muscular. La risa se genera de manera artificial, pero sucede que esas falsas carcajadas devienen en verdaderas gracias a su efecto de contagio.

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