Así lo indicó el presidente de la entidad en representación de toda la cadena de valor agroindustrial.

“El mercado disponible expresa diferentes precios no comparables ni resumibles, pues ellos responden a una rica diversidad de opciones y características de las partes contratantes. Por lo tanto, resulta cada vez más dificultoso resumir en un solo precio el valor de los granos negociados en este segmento del mercado”.

Así lo indicó anoche el presidente de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, Ricardo Marra, durante un discurso ofrecido en el acto por el 160° aniversario de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (en el cual participó el ministro de Agricultura Carlos Casamiquela).

“Los mercados a término (Matba y Rofex) brindan operaciones homogéneas y sujetas a las mismas condiciones y, por lo tanto, los precios de las transacciones son representativos y comparables. El volumen y liquidez produce precios realistas y se convierte en una herramienta de gran valor para todos los participantes, dando sentido a la función de almacenar, financiar y diseñar las distintas estrategias de precios e ingresos en un marco de riesgos administrados. Al respecto, propiciar la unión de los mercados de futuros de nuestro país es un objetivo de esta Bolsa”, explicó Marra.

“Las autoridades de gobierno han demostrado a través de diversas medidas el propósito de asegurar para el productor el precio más alto posible bajo el criterio de lo que se da en denominar el precio justo. Teniendo en cuenta ello y ante el conocimiento de que los mercados a término son la mejor forma de descubrir precios, es claro que su desarrollo constituye un objetivo de interés público”, expresó.

Vale recordar que el principal mercado agrícola del mundo es el CME Group (Chicago Mercantile Exchange). Se trata –por cierto– de un mercado de contratos futuros.

“Existen mecanismos a través de los cuales las autoridades competentes podrían incentivar la operatoria por esos canales. Nos ponemos a disposición, como siempre lo hemos estado, ya que consideramos que es necesario tomar medidas efectivas para el logro de tan loable objetivo de la manera más eficiente y menos distorsiva”, solicitó el presidente de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

En referencia a los derechos de exportación aplicados a commodities agrícolas, Marra –representando a la cadena de valor productiva, comercial y agroindustrial que integra la entidad– aprovechó el evento para solicitar que “sería deseable que se plantee un esquema de reducción, con un ritmo más acelerado respecto de aquellos productos que hoy sufren fuertes pérdidas en su competitividad y que, por ello mismo, afecta escasos o nulos recursos fiscales”.

“Otro aspecto a destacar vinculado a la cuestión impositiva se refiere al impuesto a las ganancias el cual, debido a la prohibición legal del ajuste por inflación, termina gravando ganancias ficticias”, apuntó, para luego añadir que “en cuanto al IVA, debe corregirse el esquema hacia una mayor simplificación, menores alícuotas y solucionarse el atraso existente en reintegros y devolución de la retención de dicho impuesto. Esta situación implica un importante costo financiero para los sectores y un sobrecosto para la cadena de valor en su conjunto”.

“La historia económica argentina y mundial demuestra que toda vez que se restringió el comercio o se aplicó algún tipo de control de precios, se afectaron negativamente los niveles de producción. Y menores cosechas implican una menor base desde donde agregar valor. Con registros abiertos y sin restricciones cuantitativas, nunca se desabasteció el mercado interno”, recordó.

“Creemos en los mercados y ello no responde a extraños intereses sectoriales o defensas a ultranza de determinadas corrientes de pensamiento. Nuestros 160 años de experiencia certifican que los mercados agrícolas institucionalizados constituyen la mejor y más eficiente forma conocida para el descubrimiento de los precios y, con ellos, la asignación de los recursos productivos”, señaló Marra.

“El correcto funcionamiento de los mercados institucionales permite no sólo la formación de precios en competencia, igualando a los distintos agentes más allá de sus escalas o posibilidades comerciales, sino que también optimiza el sistema crediticio, el transporte, el almacenamiento, la provisión de insumos, incentiva inversiones productivas, permite administrar el riesgo por volatilidad en los precios y facilita el diseño de estrategias de comercialización. El contar con las cámaras arbitrales permite acceder a una justicia especializada, eficaz y conocedora de la realidad de los negocios, capaz de solucionar los eventuales conflictos con celeridad y confiabilidad”, consideró el presidente de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

El discurso completo puede descargarse aquí.

Valor Sola

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